Ivonne Núñez Figueroa: «LA JUBILACIÓN COMO DERECHO SOCIAL Y HUMANO»

Ponencia sobre a Jubilación

Artículo publicado en la Revista Iberoamericana Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

El derecho a jubilarse: marco histórico

Después de largos años laborando, para el mismo o diferente empleador, nace un derecho laboral, que también es concebido como derecho humano: la jubilación.

Percibir mensualmente una cantidad de dinero, estipendio o valor económico, no es una casualidad, al gozar de ésta. No es casual, porque en los derechos laborales, no existen casualidades o regalías, han sido conseguidos a través de los años y siglos. También, ha contribuido la organización laboral y las ideologías que las han impulsado y tutelado. En definitiva, la unión, la organización gremial y social son la base de todas las conquistas laborales en nuestro continente y el mundo.

Las normas internacionales de trabajo (NIT) inmersas en el desarrollo de las instituciones laborales y sociales, históricamente dieron paso a cambios en el ámbito social de protección, en todos los países de la región y de Europa, iniciándose entonces, el marco legal con los objetivos y principios comunes en los que debe basarse la seguridad social. Nace el Convenio 102 en la O.I.T., en 1952, relativo a la seguridad social (norma mínima), origen de acción para organizaciones del mundo, entre ellas el Consejo de Europa.

Las normas sociales comprenden varios períodos, siendo éstos los de primera generación de normas que van desde el año 1919 a 1944, adoptadas hasta fines de la segunda guerra mundial, considerando el seguro social como método de aplicación a través del sistema obligatorio, relacionado a un riesgo determinado que cubren los principales sectores de actividad y las categorías de trabajadores.

La segunda generación de normas, van desde el año 1944 a 1952, comprendiendo la era de la seguridad social, unificando los diversos regímenes de protección en un sistema único de seguridad social que proteja las contingencias y a todos los trabajadores, esto es, el sistema de seguridad social como principio, según el Convenio 102 de la O.I.T. Hay evolución protectora con la primera generación, por cuanto, incluye asistencia médica, prestaciones monetarias de enfermedad, desempleo, vejez, accidentes de trabajo y enfermedad profesional, prestaciones familiares, maternidad, invalidez y sobrevivientes. El Convenio incorporó el concepto de un nivel mínimo de seguridad social como objetivo de los Estados Miembros, relacionado al grado de desarrollo económico y social.

La tercera generación comprende desde 1952 a 2000, con los instrumentos internacionales que surgen a posterior del Convenio 102, como complemento, entre ellos el Convenio 128, relativo a prestaciones de vejez, invalidez y sobrevivencia, además, fija una edad superior de retiro que puede exceder los 65 años, con criterios demográficos, económicos y sociales.

Surge también la Recomendación No. 202, instando a los Estados Parte a la aplicación de los principios del derecho a las prestaciones prescritas por las legislaciones nacionales y la adecuación y previsibilidad de las prestaciones.

El transcurso de los años y la aplicabilidad de la edad para jubilación

La edad laboral productiva y la edad de vida pos productiva (proyección de vida), son fuentes de cálculo para la jubilación en algunos países. Se toman los 60 años de edad para aplicar la jubilación y los 25 años de edad como edad productiva-laboral. A la caja de aportaciones se la mide hasta la edad de vida del jubilado, que va desde los 75 a 85 años de edad. Sin embargo, hay realidades que influyen en este cálculo, entre ellas, el decrecimiento del número de nacimientos y la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones de vejez. En algunos países anuncian no sólo el colapso sino la crisis severa para la caja de pensiones, por ende, afectación directa a la jubilación.

Para enfrentar esta crisis la propuesta que emana en algunos Estados Miembros de la O.I.T., es el aumento de la edad de jubilación, rompiendo de esta manera una de las bases de origen: la edad para acceder a la jubilación.

La suma de medidas de reforma de pensiones anunciadas por los gobiernos del mundo son 789, según el Monitor de la Protección Social de la O.I.T., desde enero de 2010 a julio de 2023, las que incluyen: aumento de la edad de jubilación, ampliación de la cobertura, aumento de las prestaciones, introducción de un nuevo programa o beneficio, aumento de la tasa de contribución, mejora en el acceso a la administración, modificación de la fórmula de cálculo, aumento de la asignación de presupuesto, ajuste del método de indexación y reducción de beneficios de pensión. (Organización Mundial del Trabajo [OIT], 2023).

Se han dado reformas estructurales en algunos países de la región y el mundo, introduciendo sistemas privados de pensiones desde 1981 a 2014, en América Latina 14 países.

Primero lo hizo Chile en 1981, les siguieron: Perú, Argentina y Colombia en 1994; Uruguay en 1996; Bolivia, México y Venezuela en 1997, les siguieron El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana y Panamá. En Europa Oriental y la Ex Unión Soviética también se introdujeron, sucedió en Hungría, Kazajistán, Croacia, Polonia, Letonia, Bulgaria, Estonia, Lituania, Rumania, Eslovaquia, Macedonia, República Checa, Armenia. África no fue lejana a estas reformas, así por ejemplo se dieron en Nigeria y Ghana.

Para el año 2018, 18 países habían revertido las reformas sin implementación de éstas, sucedió en Ecuador, Venezuela y Nicaragua. Reversiones parciales se han dado en Bulgaria, Argentina, Eslovaquia, Estonia, Lituania, Bolivia, Hungría, Croacia, Macedonia, Polonia, Kazajistán, República Checa y Rumania.

La crisis de sostenibilidad de la jubilación

Al llegar la crisis pensional en los años 90, tanto en la región como en los demás países del mundo, varios organismos internacionales, presentaron propuestas a ésta. El Banco Mundial ha sostenido que la crisis se genera por problemas fiscales, desconociendo la sostenibilidad social del sistema. Esta postura cambió, cuando el mismo Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se alejaron de la postura exclusivista del sistema de capitalización individual y tomaron la postura del SISTEMA MULTIPILAR, a fin de solucionar la cobertura en picada de los sistemas contributivos.

Actualmente, todos los sistemas de seguridad social están centrados en la necesaria extensión de cobertura a la población, a fin de asegurar a los ciudadanos los medios de vida indispensables, al margen de la situación en la que se encuentren en el mercado laboral. Razón, entonces, para entender la importancia y relevancia que tienen los Estados porque sus ciudadanos viven a diario riesgos e inciertos frente a un mercado laboral competitivo y muy excluyente. Son los nuevos tiempos, el retroceso se impone en materia social y se prioriza sólo la oferta y demanda, en donde la primera no es tan oferta y la segunda se expande por el incremento de las necesidades que irónicamente el mercado impone, son los avances entre lo moderno y cotidiano. La O.I.T. conceptúa el sistema multipilar de pensiones como el conjunto de instrumentos de protección social, desempeñando cada uno funciones que garantice los objetivos del sistema pensional. (OIT, 2023).

La base cero (PILAR 0) es la protección social de pensiones que garantice protección social para los adultos mayores, a través de un régimen de pensiones no contributivas, financiado con cargo al presupuesto general de un Estado, vía impuestos. Este pilar es una de las prioridades más importantes en los países en desarrollo al presentar altos niveles de informalidad y pobreza. Se debe garantizar que todos los adultos mayores que lo requieran puedan acceder a la atención básica de la salud.

El Pilar I, denominado de seguro social es igual al diseño de los sistemas de pensiones de la seguridad social obligatorio y de beneficios, financiados por las aportaciones de los empleadores y trabajadores. Tiene como finalidad proporcionar mayores niveles de beneficios de pensión manteniendo el nivel de vida después de la jubilación. Se presentan innovaciones para brindar cobertura social a los no protegidos, incluyendo a los informales y a los que realizan tareas atípicas de empleo.

En el Pilar II, o complementario, es el referido al empleo con carácter ocupacional o no ocupacional, de beneficios definidos o de contribución definida, financiado con las cotizaciones de los empleadores y administrado de forma privada, a fin de complementar las prestaciones de los dos pilares anteriores. Debe estar regulado y supervisado por el Estado.

Y, el Pilar III se refiere al ahorro personal voluntario, también es complementario, integrado por el conjunto de planes privados de pensiones y voluntarios. Está dirigido a quienes poseen capacidad económica para fomentar el ahorro personal adicional, administrados por administradores privados de pensiones regidos por el principio de competencia del mercado y condicionado, eso sí, a la regulación de los gobiernos.

Entramos, ahora a la cuarta generación, la creada por nosotros, la de los derechos humanos a plenitud, en la medida que su reconocimiento la hacen la mayoría de los Estados Miembros de la comunidad mundial. La jubilación concebida como parte de la dignidad humana en el catálogo de los derechos fundamentales, garantizándoles vida digna y la subsistencia con decoro por el resto de los años por vivir.

Sin embargo, la crisis de la seguridad social planetaria aflora permanentemente, algunos Estados proponen reformas que son confrontadas por los ciudadanos en etapa de prejubilación. Francia, cuna de las libertades y de los derechos humanos, nos da el mejor ejemplo de ésta. Vendrán otros Estados, como sucede ya en Ecuador, en donde se propone no sólo el aumento de la edad para jubilarse sino el incremento de las aportaciones. En el mundo de los derechos, la puja por el reconocimiento de ellos está vigente, no sólo ha sido construirlos, llegó el momento de defenderlos.

  • El artículo corresponde a la ponencia presentada por la autora en el XXII Congreso Iberoamericano de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, celebrado en El Salvador en agosto de 2023. El congreso, titulado «El futuro del trabajo: un trabajo decente para todos», se llevó a cabo en colaboración con la Universidad Alberto Manferrer.

Trabajos citados

Organización Internacional del Trabajo (2023). Monitor de Protección Social: medidas anunciadas en todo el mundo. Ginebra, Suiza. Oficina Internacional del Trabajo (ILO).

Organización Internacional del Trabajo (2023). “El Modelo Multipilar de Pensiones de la OIT: Construyendo sistemas de pensiones equitativos y sostenibles”. Ginebra, Suiza. Oficina Internacional del Trabajo (ILO). (Visto en https://www.social-protection.org/gimi/gess/RessourcePDF.action?id=55495, el 30 de julio d

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