Fitzpatrick: «La penetración del crimen organizado en el Ecuador no se dio de la noche a la mañana»

En un space el embajador Michael Fitzpatrick respondió varias preguntas.

El embajador de Estados Unidos Michael Fitzpatrick culmina su misión en el Ecuador. Se mostró conmovido y agradecido. Antes de dejar el país hizo una evaluación de los cinco años al frente de la Embajada estadounidense. Destacó los temas de colaboración, capacitaciones y en ese sentido aplaudió, por ejemplo, los resultados obtenidos por los jueces especializados.

Mencionó otras tareas como la que se impulsa en el trabajo con Sercop y el Ministerio de Finanzas en la lucha contra la corrupción en los procesos de licitación pública, contrataciones y otros campos. Habló de la formación de cómo mejorar auditorías e informes anuales. Dijo que más de 2.300 funcionarios públicos han recibido capacitación anticorrupción, además de representantes de la sociedad civil y jóvenes líderes. «Vamos a continuar tomando las medidas necesarias para combatir la corrupción y continuar colaborando con todos aquellos países de la región que luchan contra la misma causa», reiteró.

Para salir de la crisis que aqueja al Ecuador el funcionario estadounidense opinó que el país debe unirse como sociedad, como líderes de partidos políticos y empresarios «mirando adelante, intereses generales y no particulares. Cero impunidad y cero corrupción«.

Indicó que en los últimos cinco años los consulados proporcionaron más de 860.000 visas para no inmigrantes en las que se incluyen más de 33.000 para estudiantes. Pero no solo eso. La Embajada también ha revocado visas de no inmigrante a varios ciudadanos ecuatorianos al considerar que no cumplen los requisitos para tenerlas o mantenerlas.

«Como todas las naciones en el mundo Estados Unidos cuenta con la autoridad soberana para denegar o retirar visas basándose en la información que sugiere que la persona podría ser inadmisible en mi país y el Departamento de Estado vamos a continuar ejerciendo nuestra autoridad para promover los esfuerzos anticorrupción y combatir el crimen organizado«, manifestó. Acotó que durante los últimos cinco años han negado más de 375.000 pedidos de visas, cerca de 70.000 aplicaciones por año fueron negadas.

Habló de cooperación. Resaltó que los EE. UU. ha firmado varios acuerdos bilaterales y algunos de ellos tendrán alcance a largo plazo en beneficio de los países. Citó por ejemplo la aplicación de la ley Marítima para combatir contrabando, pesca ilegal y narcotráfico. Comparó ese acuerdo con el funcionamiento de un Uber en el que las autoridades ecuatorianas pueden pedir presencia de un buque estadounidense para llegar a donde ellos no pueden hacerlo caminando o rápidamente. También puede leer: «Estados Unidos dona dos hospitales de campaña equipados y valorados en más de dos millones de dólares«

«Los ecuatorianos dirigen al buque de los Estados Unidos a interceptar criminales en alta mar y los dos países capturan a los malandros y los devolvemos a tierra firme ecuatoriana para que enfrente la justicia en el Ecuador. No cuesta mucho, es creatividad, es coordinación, mismo retos, mismos problemas, una solución compartida», dijo.

Otro ejemplo que mencionó es el cuartel móvil que mejorará la capacidad del Ejército ecuatoriano para recopilar y actuar con base en información de inteligencia. Es interministerial, hay varias unidades del Estado trabajando en equipo. Por medio de los programas se busca trabajar en estrategias de largo plazo para fortalecer las instituciones, promover la seguridad, estado de derecho, transparencia y democracia.

Sobre los narcogenerales

El embajador señaló que el gobierno de Estados Unidos apoya al gobierno del Ecuador en diferentes investigaciones solo y cuando el gobierno ecuatoriano solicita esa asistencia. Rescató que hay algunas investigaciones internacionales que sí avanzan y toman tiempo desafortunadamente y seguirán su rumbo con el nuevo embajador. Aclaró que no solo en Ecuador toma tiempo. «La justicia segura sí es lenta. Debe ser así para proteger el derecho de los inocentes y de los culpables también». Citó por ejemplo el caso del excontralor Carlos Pólit cuyo juicio se realizó en abril en Miami y fue declarado culpable de conspiración para cometer lavado de dinero pero la condena recién se conocerá en septiembre.

El caso de Fernando Villavicencio. El embajador precisó que existe el apoyo de Estados Unidos para llevar ante la justicia a todos los implicados en el complot transnacional y el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio. «Esta investigación multinacional tampoco ha parado, para nada. Y hoy hay gente que claramente ha entrado en pánico y por las mejores razones, porque saben que están bajo la lupa y lento o rápido, el arco se inclina hacia la justicia», expresó.

Aseguró que la justicia es el camino hacia la seguridad que falta y todas las ramas del Estado tienen la responsabilidad de trabajar juntos para combatir la corrupción, poner fin a la impunidad y para que los miembros de las organizaciones criminales no queden en libertad.

«La colaboración nuestra va a continuar firme en materia de interceptación de drogas, programas antilavado de activos y en la capacitación a funcionarios de las fuerzas del orden y del sistema de justicia, por su puesto. Porque cuando los criminales cruzan las fronteras y actúan en varias jurisdicciones y países los estados afectados tienen que trabajar juntos o dejarse hacer el tonto por los narcos». La penetración del crimen organizado en el Ecuador no se dio de la noche a la mañana y por lo mismo la solución tomará tiempo también».

Para el embajador es importante tener en cuenta que la lucha contra el narcotráfico debe también abordar el tejido social pero «felizmente la sociedad ecuatoriana está al tanto del tamaño del peligro, yo sé que la sociedad ecuatoriana está a la altura del reto, por eso nuestro gobierno va a continuar colaborando con la sociedad civil también en programas de prevención para que los jóvenes tengan alternativas y no sean influenciados para unirse o pertenecer a bandas criminales». Ofreció que van a continuar capacitando a funcionarios sociales, de la salud, activistas, líderes empresariales para expulsar al narcotráfico de los barrios.

El embajador habló con nostalgia de lo vivido en el país, los sitios visitados, la calidez que recibió de la gente en los sitios que visitó. Rescató que las instituciones son más fuertes ahora que hace cinco años. Su mensaje final fue expresar su más grande admiración a toda la gente que no se cansa de luchar para tener un país más justo, democrático y pacífico. La democracia no es línea recta sino una línea con curvas y desafíos. «Tengo fe en la fuerza de los ecuatorianos y me voy con eso. Ecuador te tengo fe», concluyó.

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