Daniel Salcedo debe seguir en la cárcel de Cotopaxi

Diligencia. De forma presencial y telemática se realizó la audiencia de habeas corpus de Daniel Salcedo.

Daniel Salcedo, uno de 39 procesados en el caso Metástasis por presunta delincuencia organizada, deberá continuar detenido en el Centro Regional de Cotopaxi. Con un recurso de habeas corpus correctivo esperaba regresar a la cárcel 4, ubicada en el norte de Quito.

Sin embargo, por unanimidad el tribunal de la sala de la Familia de la Corte Nacional de Justicia resolvió negar el pedido por considerar que no existe vulneración de derechos como había señalado la defensa del también empresario quien el 5 de enero fue sentenciado a 13 años de cárcel por presunto lavado de activos.

La resolución se emitió este jueves 1 de febrero de 2024 tras la reinstalación de la audiencia de habeas corpus correctivo que se suspendió el martes pasado. David Jacho fue el ponente del fallo. El tribunal también lo integraron Luis Adrián Rojas y Roberto Guzmán. Los jueces escucharon a la representación del Servicio Nacional de Atención Nacional (SNAI), a la Procuraduría, el amicus curiae que presentó la Fiscalía y a la defensa de Salcedo quien argumentaba que no se le había permitido contactarse con su cliente quien fue llevado al centro Regional de Cotopaxi luego de permanecer varios días en la cárcel 4 de Quito. (Lea además: «En la Corte se realizará una audiencia de habeas corpus pedida por Daniel Salcedo«)

En la diligencia Salcedo pidió ser escuchado para exponer las supuestas violaciones de derechos. Dijo que solo recibe una comida y por eso su peso ha bajado. Se quejó que no le dan agua, que a los privados de la cárcel de Cotopaxi en donde los militares siguen encontrando armas, municiones, explosivos y otros objetos prohibidos, “nos tienen en un aislamiento las 24 horas” y encerrados en las celdas.

Informó a los jueces que es un empresario que requiere terapia física y medicinas de por vida tras el accidente en Perú de la avioneta en la que trataba de dejar el país, pero que solo le han otorgado paracetamol. Habló de su discapacidad por tener una pierna más grande que la otra. “Solicitamos la transferencia en la cárcel 4” porque esa infraestructura contaría con implementos para la terapia física y medicamento para las dolencias.

Recalcó que el habeas corpus correctivo tiene razón de haber sido presentado. Pidió que se acoja y no se espere a que esté muerto o se haya suicidado. Expuso las condiciones de insalubridad que afronta y cuestionó que no le han permitido ingresar artículos de limpieza, solo polvo desinfectante.

Tampoco han entrado las familias de los presos. “No tengo agua ni ropa. Solo me queda Dios y esperar que se haga justicia el día de hoy”, insistió. Al final de su exposición aclaró que no solicita la libertad sino que, por ser de un grupo vulnerable, busca el traslado de vuelta a la cárcel 4.  

Su defensor, Daniel Vivanco, les dijo a los jueces que el traslado de su cliente fue violentando todo procedimiento. Reiteró que a su defendido lo tienen privado de agua y alimentación completa que le dan una vez al día. Manifestó que verificó que el modo de vida de los otros reos es igual y que está con la misma ropa con la que fue trasladado el 20 enero a Cotopaxi. Para el defensor, esos son actos de tortura. Para concluir resaltó que si algo le llega a pasar a Salcedo sería responsabilidad del Estado.

En un comunicado la Procuraduría General del Estado señaló que «es esencial que los procesados cumplan con lo dispuesto por los jueces penales, garantizando de ese modo la eficacia de la administración de justicia».

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