La Corte Nacional de Justicia, su funcionamiento y su rol en la sociedad

Dr. Iván Saquicela Rodas
Presidente de la Corte Nacional de Justicia

La Corte Nacional de Justicia (CNJ) es el máximo órgano de administración de justicia ordinaria en el país. Tiene jurisdicción en todo el territorio nacional y su sede está en Quito.

De acuerdo al artículo 182 de la Constitución de la República, la Corte está integrada por 21 juezas y jueces, y por conjuezas y conjueces en un número determinado entre el Consejo de la Judicatura (CJ) y el Presidente de la CNJ.

Los magistrados son designados previo concurso de oposición y méritos, con impugnación y control social dirigido por el CJ, para un periodo de nueve años; no podrán ser reelectos y se renovarán por tercios cada tres años.

Al Presidente de la CNJ, se lo elige entre sus miembros para un período de tres años. Así mismo, cada una de las seis salas especializadas elige un presidente para el lapso un año.

En cuanto a su estructura la CNJ está conformada así:

  1. El Pleno;
  2. Las seis salas especializadas: Civil y Mercantil; Contencioso Administrativo; Contencioso Tributario; Laboral; Familia, Mujer, Niñez, Adolescencia y Adolescentes Infractores, y Penal, Penal Militar, Penal Policial, Tránsito, Corrupción y Crimen Organizado;
  3. El Presidente de la Corte Nacional;
  4. La Presidenta o el Presidente de Sala; y,
  5. Las conjuezas y los conjueces.

De acuerdo con el artículo 184 de la Constitución, son funciones de la Corte Nacional de Justicia:

  1. Conocer los recursos de casación, de revisión y los demás que establezca la ley.
  2. Desarrollar el sistema de precedentes jurisprudenciales fundamentado en los fallos de triple reiteración.
  3. Conocer las causas que se inicien contra las servidoras y servidores públicos que gocen de fuero.
  4. Presentar proyectos de ley relacionados con el sistema de administración de justicia.

Presidente de la CNJ, Iván Saquicela destaca la importancia y trascendencia del organismo (textual)

Siguiendo el orden de prelación y jerarquía, el artículo 178 de la Constitución posiciona a la CNJ como el más alto órgano de administración de justicia en el país.

En ese contexto, la CNJ no solo se posiciona como el órgano de cierre para conocer los recursos de casación interpuestos en justicia ordinaria, sino que, tal como prescribe el artículo 184 de la Constitución, a la Corte le corresponde desarrollar el sistema de precedentes jurisprudenciales obligatorios y presentar proyectos de ley enmarcados en la administración de justicia.

Por lo tanto, de lo citado en los artículos anteriores, se colige que la Corte juega un papel fundamental en el desarrollo normativo del país, sea a través de precedentes jurisprudenciales, o a través de proyectos de ley que necesariamente van a incidir en cómo se desenvuelve la administración de justicia en el Ecuador.

Dentro de la estructura que conforma la CNJ, se encuentra el Pleno del organismo, que tiene funciones importantes en el desarrollo jurídico del país, como prescribe el artículo 180 del Código Orgánico de la Función Judicial, el cual incluye, entre otros: juzgar a los jueces integrantes de la Corte Constitucional por responsabilidad penal, discutir y aprobar proyectos de ley y presentarlos a la Asamblea, por intermedio del Presidente de la CNJ, expedir resoluciones en caso de duda u oscuridad de la ley.

No está demás mencionar de igual forma, que el cargo que desempeño como Presidente de la CNJ, es de suma importancia y abarca una serie de deberes y responsabilidades en beneficio de la administración de justicia, puesto que, como expone el artículo 199 del Código Orgánico de la Función Judicial, soy el representante de la Función Judicial, y al ser esta una de las Funciones primordiales del Estado, conlleva una ardua y diligente labor.

Desconocer o desmerecer el rol que tiene la CNJ, es obviar la sustancial actuación que le corresponde a uno de los órganos representantes de las Funciones del Estado. Más aún en tiempos de coyuntura como los que vive actualmente el Ecuador, la Corte debe mantenerse a la vanguardia de los acontecimientos nacionales para además de cumplir con las funciones, encomendadas en la Constitución y la ley, cumplir también con las expectativas el pueblo soberano, el cual espera y exige mucho de la administración de justicia del país.

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