Caso Metástasis: El expresidente de la Judicatura Wilman Terán vuelve a la cárcel La Roca en Guayaquil

Audiencia. Con un habeas corpus correctivo el expresidente de la Judicatura Wilman Terán buscaba que los jueces dispongan que sea trasladado a la cárcel 4 de Quito.

Desde el 11 de junio estuvo en la cárcel 4 de Quito por varias diligencias a las que tenía que asistir. Wilman Terán es uno de los 52 procesados por el presunto delito de delincuencia organizada que involucró a una red para obtener resoluciones judiciales a cambio de dinero

El expresidente del Consejo de la Judicatura, Wilman Terán, sufrió un revés en la justicia en la que hasta el año pasado fue su máxima autoridad. El exfuncionario buscaba que la justicia disponga su regreso a la cárcel 4 de Quito desde el centro de privación de libertad La Roca de Guayaquil a donde fue llevado en marzo pasado. Para ello presentó un habeas corpus correctivo cuya resolución se anunció este miércoles 3 de julio de 2024.

El tribunal integrado por los jueces Iván Larco, Diego Gordillo y Manuel Cabrera declaró improcedente el habeas corpus solicitado por Terán. Aunque el expresidente de la Judicatura dijo que respeta la decisión pidió aclaración del fallo e interpuso de forma oral el recurso de apelación. El exfuncionario, a quien la Fiscalía considera líder de la estructura delincuencial, presentó el recurso argumentando tratos crueles y degradantes.

Buscaba que se le realice un examen sicológico por la afectación a la salud que ha tenido en la cárcel de La Roca. Habló de problemas en la visión, en la audición, “tengo que servir de pasamanos para los que están a mis costados que son personas sentenciadas”, entre otras afectaciones como la descripción de la falta de luz en su celda, los ruidos que le impiden dormir, las amenazas.

En su última intervención ante el tribunal, previo a la deliberación, Terán expuso que su vida estaría en peligro al regresar a ese entorno distinto a la cárcel 4. Por eso pidió que «dispongan que el SNAI se abstenga de generar esa reubicación poblacional. Soy un ser humano, padre de familia, fui un funcionario judicial. No soy parte de GDOs. Sigo siendo humano y tengo derechos con limitación. Mi jerarquía humana no puede ser degradada a espacios que me limiten o impidan mi derecho a la defensa», concluyó.

Pero los jueces no consideraron que se hubiesen probado los señalamientos de Terán. Sin embargo, dispusieron que el SNAI garantice la integridad física y sicológica de Wilman Terán, que deberá adoptar medidas para la seguridad. Asimismo, el SNAI debe otorgar la posibilidad para que pueda tener el expediente y la defensa en los procesos en los que se siguen en su contra, acceso a la computadora y programas necesarios para que ejerza su derecho a la defensa. Adicionalmente, esa entidad debe garantizar el derecho a las visitas. Eso a pesar que los jueces puntualizaron que no se ha demostrado que exista un riesgo real. Tampoco se ha identificado la amenaza real e inminente que haga necesaria la participación de la justicia constitucional en este caso, puntualizó el tribunal.

Para los jueces el sistema ha establecido reglas para impugnar las resoluciones de los traslados. Una de ellas es la apelación del traslado en el mismo sistema de rehabilitación. Existen circunstancias excepcionales que hacen necesaria la intervención de la justicia constitucional pero en este caso no se ha identificado vulneración a la salud y seguridad.

Terán es uno de los 52 procesados por presunta delincuencia organizada en el denominado caso Metástasis que investigó una posible estructura delincuencial integrada por jueces, fiscales, policías, funcionarios del Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI) y otros. El objetivo de este grupo era la concesión de resoluciones judiciales a delincuentes como el narcotraficante Leandro Norero a cambio de enormes cantidades de dinero, según los revelaron los chats periciados que se encontraban en los celulares recuperados de la celda de Norero, asesinado en octubre de 2022.

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