Caso Jaguar: Estructura delincuencial reclutó policías antinarcóticos con pagos de hasta 200.000 dólares

Evidencias. Documentos y dispositivos tecnológicos, son entre otras las evidencias recopiladas.

Entre los 14 detenidos en el caso Jaguar ejecutado la madrugada de este jueves 18 de abril de 2024 en siete provincias del Ecuador existen 10 policías: siete en servicio activo y tres en servicio pasivo. Ellos serían parte de una estructura delincuencial dedicada al tráfico de drogas. Hay dos mujeres dentro de los aprehendidos.

Los allanamientos se cumplieron en Guayas, Manabí, El Oro, Azuay, Loja, Pichincha, Santo Domingo y Esmeraldas. En una casa de la Isla Mocolí en Guayas, que sería de propiedad de un policía que aún no ha sido detenido, se encontró armas, droga y dinero en efectivo. En total son dos los sospechosos que todavía no han sido localizados. La Fiscalía informó de la detención de cuatro personas en delito flagrante, en un domicilio ubicado en Samborondón. En su poder se encontraron armas y dinero en efectivo.

La Fiscalía informó que la situación jurídica de los detenidos se resolverá en las próximas horas y que, según la investigación, formarían parte de una facción de una organización dedicada al tráfico de drogas, presuntamente relacionada con cárteles extranjeros.

¿Cuál fue el rol de los policías?

Informar de los operativos, entregar certificados falsos de porte de armas y no registrar los contenedores en los puertos. El comandante de la Policía de la Zona 8 Víctor Herrera informó que los uniformados pertenecían a Antinarcóticos, Criminalística y al CRAC y la estructura criminal los reclutaba y pagaba para tener acceso a la información privilegiada. Ellos se habrían relacionado con la estructura Daniel Mora Azanza que recluta a policías en servicio activo y pasivo y busca contaminar y penetrar en la estructura policial. Pero destacó que este tipo de operativos demuestra que la institución que se vive depurando y dando resultados contundentes en contra de la corrupción.

El oficial indicó que en los allanamientos se halló alrededor de 750.000 dólares. En uno de los domicilios allanados en Santo Domingo se encontró 160.000 dólares, en Guayaquil dos cajas fuertes y medio millón de dólares, además de tres fusiles, pistolas y revólveres. Mientras que en Machala se ubicó un vehículo de alta gama y 90.000 dólares. Hubo la incautación armas largas y cortas, cartuchos y dinero.

Los policías a cambio de sus labores de informar a los miembros de la estructura delincuencial de las actuaciones que iba a ejecutar la Policía Nacional habrían recibido entre 100.000 y 200.000 dólares por la articulación dentro de las estructuras. Antes de que se fije la audiencia de formulación de cargos los sospechosos ya habrían presentado certificados médicos por supuestos descansos médicos. Herrera espera que se les dicte la prisión preventiva pues con tres días de ausencia injustificada se les podría separar de la Policía con sumario administrativo.

La investigación en el caso ha tomado alrededor de un año. El antecedente fue un operativo en el que se realizó la detención de alias el Gato Farfán en el que se incautaron tres toneladas de droga las mismas que se guardaron en una bodega del Tena. Posteriormente hubo un robo a esas bodegas en el que se llevaron la droga. Las investigaciones apuntaron a los sospechosos.

Además del dinero, armas, cajas fuertes también se levantaron otros indicios como cinco radios, dos memorias extraíbles, dos visores nocturnos, chalecos antibalas, nueve laptops. En la capital se realizó la audiencia de formulación de cargos para cinco de los 14 detenidos relacionados con el caso Jaguar. Son tres mujeres y dos hombres sospechosos de ser parte de una organización delictiva dedicada al narcotráfico.

Los otros nueve detenidos esperan audiencia de formulación de cargos. Serían parte de una organización delictiva dedicada a reclutar policías en servicio activo, quienes prestaban sus servicios en unidades antinarcóticos de la Policía para que faciliten información de los procesos investigativos. Para ello habrían ofrecido grandes cantidades de dinero a cambio de información privilegiada de las investigaciones previas. De esa forma la estructura criminal se habría asegurado sus operaciones y eran advertidos de las actividades y acciones que ejecutan las unidades policiales para desarticular organizaciones ligadas al tráfico de drogas y delitos conexos.

Se indica que se detuvo a nueve sospechosos, vinculados al hecho delictivo en 31 allanamientos. Se señala que técnicas de gestión investigativa, desarrolladas por más de un año permitieron evidenciar el accionar delictivo de la organización que, basándose en el poder económico que ostentan en la actualidad, derivada de sus nexos y antecedentes con el tráfico ilícito de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización, habrían intentado reclutar al personal de Unidad de Lucha Contra el Crimen Organizado (ULCO). Para ellos se habrían apoyado en las actividades ilícitas en funcionarios policiales de diferentes servicios, para que realicen los respectivos acercamientos y ofrecimientos de dinero, entre los 100 a 200 mil dólares.

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